Descripción general

Inclusive Sports

¿Cuál es el puntaje?
Resultados de la evaluación y tendencias del programa de deportes unificados.

Resumen | Las investigaciones demuestran que, cuando los alumnos con y sin discapacidades intelectuales y otras discapacidades del desarrollo (IDD) juegan en los mismos equipos deportivos, mejoran sus habilidades sociales y se sienten más respetados. El programa Special Olympics Unified Sports® reúne a alumnos de todos los niveles de capacidad para practicar deporte y entablar amistades. Muchas escuelas de Estados Unidos y de todo el mundo utilizan este programa, pero a los expertos les gustaría llegar a más centros e incorporar una mayor variedad de opiniones de los alumnos para mejorar el programa «Unified Sports».

Tres personas abrazándose tras un evento deportivo, imagen cedida por Special Olympics

El programa Special Olympics Unified Sports® es un enfoque intencional y organizado del deporte inclusivo, que se puso en marcha en Estados Unidos y se practica en todo el mundo. Es un componente clave del programa Unified Champion Schools® (SOUCS), cuyo objetivo es fomentar la inclusión en el deporte al permitir que jóvenes con y sin discapacidades intelectuales y otras discapacidades del desarrollo (IDD) entrenen y jueguen en el mismo equipo. El objetivo es allanar el camino para forjar amistades y fomentar la comprensión hacia los demás mediante la participación conjunta en actividades deportivas y de liderazgo, a través de la variedad de deportes que se ofrecen en cada escuela, entre los que se incluyen los bolos, el atletismo, la natación y el pickleball.

Special Olympics puso en marcha oficialmente el programa «Unified Sports» en 1989. Dos décadas más tarde, se fusionó con otras iniciativas relacionadas con el liderazgo juvenil inclusivo y la participación de toda la comunidad escolar para dar lugar a SOUCS. Los «Unified Sports» se practican en más de 4,500 centros educativos de Estados Unidos y también en universidades, según un artículo de investigación de 2023 de Amy Accardo y sus colaboradores (doi.org/10.1352/2326-6988-11.1.23)

El programa estadounidense cuenta con financiamiento federal destinada a la educación. Varias organizaciones más, entre ellas la Fundación Lions Clubs International, apoyan la puesta en marcha del programa SOUCS tanto en Estados Unidos como a nivel internacional.

Inclusión

La misión de SOUCS, que incluye el programa «Unified Sports», es la inclusión de niños y jóvenes con discapacidades intelectuales y del desarrollo. En Estados Unidos, hemos tenido dificultades para lograr la inclusión en el ámbito educativo, ya que la enseñanza se impartía en espacios segregados y se ofrecían programas y métodos de enseñanza distintos para los alumnos con y sin discapacidades. Esto ha limitado las oportunidades sociales y el sentido de pertenencia de los alumnos. A diferencia de los países que han ratificado la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CRPD) y consideran la educación inclusiva como un derecho humano fundamental para todos los niños con discapacidades, según un artículo de 2017 de Broderick y Quinlivan (z.umn.edu/391-rt1), el sistema educativo de Estados Unidos sigue rigiéndose por leyes distintas para la educación especial y la educación general. El grado de inclusión de los alumnos con discapacidades viene determinado por el principio del entorno menos restrictivo (LRE), tal y como establece la Ley de Educación para Personas con Discapacidad (IDEA). La misión de Unified Sports es romper estas barreras de los sistemas educativos, que históricamente han estado segregados, reuniendo a jóvenes con y sin discapacidades intelectuales y del desarrollo en equipos deportivos en los que entrenan y compiten juntos. Es una forma concreta y motivadora de que los jóvenes conozcan los puntos fuertes y las dificultades de los demás, así como sus intereses, su sentido del humor y lo que les hace felices y les ilusiona, todo ello en un espacio seguro.

Evaluación

Para dar a conocer esta iniciativa inclusiva como un auténtico referente en materia de inclusión, es importante demostrar sus efectos positivos en diversos indicadores de inclusión (por ejemplo, en el ámbito físico —entornos inclusivos—; en el ámbito educativo —enseñanza diferenciada—; en el ámbito social —relaciones de amistad entre alumnos con diferentes capacidades—; y en el ámbito psicológico —sentido de pertenencia—).

Varios investigadores estadounidenses e internacionales han evaluado el impacto de «Unified Sports» en los resultados en materia de inclusión. Una evaluación realizada por Karen Castagno (doi:10.1123/apaq.18.2.193) sobre un programa de baloncesto masculino de «Unified Sports» en un estado de Estados Unidos puso de manifiesto una mejora significativa en las actividades de amistad tanto para los jóvenes con discapacidades intelectuales y del desarrollo (IDD) como para los que no la padecen.

Varias personas sentadas alrededor de una mesa escribiendo en una hoja grande de papel en la que se lee: «¿Qué significa para usted la palabra que empieza por “R”?».

En un estudio cualitativo realizado en cinco países, Roy McConkey y sus colaboradores descubrieron que la participación de jóvenes con y sin discapacidades intelectuales en equipos de futbol y baloncesto les proporcionaba una mayor sensación de inclusión social al compartir sus experiencias tanto durante la preparación de los partidos como durante los propios encuentros (doi.org/10.1111/j.1365-2788.2012.01587). Los autores destacaron el beneficio mutuo que supone la reciprocidad presente en las actividades de «Unified Sports», algo que con frecuencia brilla por su ausencia en otras iniciativas destinadas a la inclusión.

En una revisión sistemática de 2023 basada en métodos mixtos (cuantitativos y cualitativos), Amy Accardo y sus colaboradores llegaron a varias conclusiones fundamentales sobre el programa «Unified Sports» y su impacto en la inclusión de los jóvenes con discapacidad (doi/full/10.1352/2326-6988-11.1.23). Los nueve estudios que analizaron Accardo y sus colegas se llevaron a cabo entre 2001 y 2019 en nueve países, entre ellos Estados Unidos, y examinaron principalmente la participación de deportistas masculinos en baloncesto unificado, futbol americano y futbol. La revisión incluyó los estudios de McConkey y Accardo. Los resultados confirmaron los beneficios generales de participar en «Unified Sports», desde forjar y mantener amistades hasta establecer relaciones más sanas. Desde el punto de vista metodológico, los autores señalaron la falta de estudios que recojan la opinión de los propios jóvenes con discapacidades.

Como se desprende del resumen de la evaluación y la investigación sobre el programa «Unified Sports», centrado en los resultados de la inclusión, queda mucho por hacer para subsanar las carencias tanto cuantitativas como cualitativas. Han pasado casi cuatro décadas desde el inicio del programa y solo se han realizado unos pocos estudios; por lo tanto, la replicabilidad de los resultados es limitada. Para reflejar la evolución del programa y los entornos en los que se está llevando a cabo, la evaluación de los resultados en materia de inclusión —y de inclusión social en concreto— debe ampliarse para poder abordar el sentido de pertenencia, la igualdad de género, la diversidad deportiva y la diversidad de métodos utilizados en futuros estudios, asegurándose de que se escuche la voz de los jóvenes, especialmente la de aquellos con discapacidad intelectual.

El Instituto para la Integración Comunitaria de la Universidad de Minnesota ha llevado a cabo una evaluación a nivel nacional del programa SOUCS, que incluye los «Unified Sports» (ICI, 2026). Diseñamos la evaluación como un riguroso estudio de métodos mixtos, en el que se utilizaron encuestas y escalas cuantitativas, grupos focales y entrevistas cualitativas para recabar datos de jóvenes con y sin discapacidades intelectuales y del desarrollo. También incluimos a alumnos de centros que no aplicaban el programa SOUCS, a efectos comparativos. El estudio tenía como objetivo subsanar las lagunas existentes en los escasos estudios de evaluación sobre los SOUCS en general y, en particular, la ausencia de la opinión de los jóvenes con y sin discapacidades. En la primera fase del estudio participaron un total de 204 alumnos (83 con discapacidades y 61 sin ella). Aunque había más chicos entre los jóvenes con discapacidades, había más chicas entre los compañeros de estudio.

En lo que respecta a «Unified Sports», hemos constatado que las actividades deportivas inclusivas siguen siendo las más populares de las tres áreas de SOUCS (las otras son el liderazgo juvenil inclusivo y la participación de toda la comunidad escolar). Tanto los jóvenes con discapacidades intelectuales y del desarrollo (IDD) como los que no la padecían indicaron que participaban en los «Unified Sports», seguidos de las actividades en las que participaba todo el centro, el «Unified Club» y las actividades de Educación Física Unificada. Las actividades a las que acudieron con mayor frecuencia ambos grupos de participantes fueron los «Unified Sports» y la Educación Física Unificada. En la primera fase del estudio, analizamos los resultados relativos a las habilidades de aprendizaje socioemocional (SEL), las capacidades de autodeterminación y el sentido de pertenencia al centro educativo, ampliando así el concepto de inclusión que se solía evaluar en estudios anteriores.

Las primeras tendencias observadas en la primera fase del SEL, el sentido de pertenencia a la escuela y la autodeterminación sugieren que los SOUCS tienen el potencial de constituir un contexto valioso para fomentar estas competencias a través de experiencias inclusivas que favorecen el establecimiento de relaciones. La presente evaluación aporta nuevos conocimientos sobre las tendencias en cuanto a las diferencias, en función del género, en los resultados del aprendizaje socioemocional (SEL), el sentido de pertenencia al centro educativo y la autodeterminación. Las alumnas obtuvieron puntajes significativamente más altos que sus compañeros varones en tres de los cinco subdominios del aprendizaje socioemocional (SEL): autoconciencia, conciencia social y habilidades relacionales, mientras que obtuvieron puntajes significativamente más bajas que los alumnos varones en cuanto a su sensación de pertenencia al centro educativo. En el marco del programa «Unified Sports», las escuelas y alumnos participantes practicaron diversos deportes, además del futbol americano y el baloncesto, como el atletismo, la petanca, el cornhole, los bolos, el voleibol, el hockey sobre pista y el futbol.

La primera fase de este estudio, basado en el ICI, ya está aportando conocimientos importantes sobre la inclusión a través de los «Unified Sports» como parte del SOUCS, al dar voz a los alumnos, tener en cuenta las diferencias de género y colaborar con centros educativos y alumnos que practican una mayor variedad de deportes.

Implicaciones y perspectivas de futuro

Teniendo en cuenta que el programa «Unified Sports» se puso en marcha en 1989, es importante saber cómo está contribuyendo a mejorar la vida de los jóvenes con y sin discapacidades intelectuales y del desarrollo en el contexto de sus escuelas y comunidades. Los estudios de evaluación existentes han sentado las bases para poner de relieve los beneficios que aporta a la inclusión social, concretamente en lo que respecta al aprendizaje socioemocional (SEL), el sentido de pertenencia al centro educativo y la autodeterminación. En general, el número, el alcance y la cobertura de esos estudios son muy limitados. Los Deportes Unificados constituyen una de las estrategias más eficaces para facilitar la inclusión de los niños y jóvenes con discapacidades intelectuales y del desarrollo; por lo tanto, se debería aprovechar al máximo esta estrategia para conocer mejor su potencial a la hora de influir en la inclusión y adaptar el programa en función de los resultados obtenidos, con el fin de llegar al mayor número posible de alumnos y perfeccionar el programa para abordar los múltiples aspectos de la inclusión. Esto reviste especial importancia en estos momentos, ya que las sociedades están evolucionando rápidamente gracias a los avances tecnológicos, como la robótica y la inteligencia artificial, y los sistemas se ven sumidos en situaciones turbulentas a causa de las guerras y las catástrofes naturales. La evaluación de las actividades de «Unified Sports» en diversos contextos y situaciones puede ayudarnos a comprender qué componentes y qué intensidad de las actividades marcan una mayor diferencia en los resultados de la inclusión.

Los «Unified Sports» pueden constituir una estrategia importante y basada en la evidencia que mejore los resultados en materia de inclusión de los jóvenes con y sin discapacidades intelectuales y del desarrollo, creando así sistemas educativos más inclusivos en todo el mundo.

Los «Unified Sports» pueden constituir una estrategia importante y basada en la evidencia que mejore los resultados en materia de inclusión de los jóvenes con y sin discapacidades intelectuales y del desarrollo, creando así sistemas educativos más inclusivos en todo el mundo.

Dado que la legislación estadounidense en materia de educación especial no exige la inclusión de los niños y jóvenes con discapacidades intelectuales y del desarrollo (IDD), muchos educadores y responsables políticos están trabajando para incorporar una obligación de inclusión en la próxima renovación de la ley IDEA. Se regiría por los principios de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CRPD). Los «Unified Sports» pueden constituir una estrategia importante y basada en la evidencia que mejore los resultados en materia de inclusión de los jóvenes con y sin discapacidades intelectuales y del desarrollo, creando así sistemas educativos más inclusivos en todo el mundo.

Recomendaciones

Las iniciativas de «Unified Sports» se han revelado prometedoras a la hora de integrar a los alumnos con discapacidades intelectuales y del desarrollo (IDD) en programas deportivos generales junto a sus compañeros y de fomentar su sensación de inclusión, tal y como demuestran los estudios existentes. Para expresar de forma más clara y convincente su capacidad para crear una educación y una cultura comunitaria más inclusivas, los equipos de evaluación de las universidades y de las comunidades deben llevar a cabo estudios más rigurosos, con métodos diversos, que incorporen una mayor participación de los estudiantes y tengan en cuenta las diferencias de género en múltiples deportes y en distintas zonas geográficas.

Autor

Renáta Tichá es directora adjunta de Investigación del Instituto de Integración Comunitaria de la Universidad de Minnesota, en Minneapolis (Minnesota). tich0018@umn.edu